martes, 12 de julio de 2011

Viajes y paisajes

De pequeña viajé mucho. Recorrí buena parte de la geografía española en coche. Siempre te asombra el paisaje. Sobretodo cuando es la primera vez que lo ves. Pero siempre es la misma carretera que bordea una montaña llena de pinos. Y tus padres te dicen que apartes la vista del libro y admires el paisaje. Y tú dices que ya lo has visto, que todo el rato es lo mismo: árboles. Y ellos te riñen y te dicen que no saben para qué te traen y se enfadan contigo. Lo que desconocen es la verdadera belleza. Es cuando llegas a tu destino, a la cima de esa montaña y abarcas toda su belleza con una sola mirada. Y dejas que te abrace esa brisa que lleva todos los olores.
Pero ya lo decía el Principito: "Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones".

Yo la enseñanza que le saco a la vida es que si aprendes a vivir sin algo, luego no lo necesitas. Si después de un tiempo lo recuperas, ya no es lo mismo.

Góticas y aburrimiento

Vas a casa de una gótica. En su habitación hay un ataúd que utiliza de armario. Lo abres y por dentro, en la tapa hay un dibujo de un cadáver, un esqueleto. De su boca sale un bocadillo en el que pone: "Sí, soy un muerto. No me molestes, que estoy descansando en paz". Humor gótico, también ellos lo tienen, aunque sea macabro.

Igual la macabra soy yo, por imaginarlo.

Historias interminadas

Se acercó hasta donde él estaba. No sabía como reaccionaría. Estaba un poco asustada. Pero se armó de valor. Adiós miedos. Seguro que la recordaba.
-Hola-saludó con una sonrisa.
-Hola-contestó él-. Em, ¿te conozco?
-Soy Laia. Jugábamos juntos de pequeños.
-¡Laia!-se levantó y la abrazó mientras una sonrisa y los recuerdos iluminaron su cara-. ¡Vaya, cuanto tiempo!
-Sí, mucho-le devolvió el abrazo.
-Estás ¡guau! Así como...¡guau!-dijo mientras la separaba un poco de él para verla mejor pero sin soltarla. Le hizo dar una vuelta sobre sí misma. Él estaba prácticamente alucinado.
-Espero que eso sea un piropo. Si no lo es, es que sabes idiomas de animales.
Su risa fue como un regalo. Era única, una risa sincera, sin complejos. La atrajo otra vez hacia sí.

miércoles, 22 de junio de 2011

Empaquetar tres años de tu vida y sentir que tienes el Síndrome de Diógenes

Ya estoy terminando. Sólo tengo que esperar al miércoles que viene y todo habrá acabado. Han sido tres años llenos de cosas muy buenas y también malas. Pero me quedo con las buenas. De las malas sólo quiero aprender, para no repetir errores. He conocido a personas con las que he conectado mucho. Otras con las que no tanto, pero que las quiero como si fuesen parte de mi familia. 
 Mientras recogía la habitación e iba empaquetando algunas cosas me daba cuenta de la de objetos en los que anclé recuerdos. Es lo peor de acabar la carrera. Todo lo que dejas atrás. Esas horas interminables haciendo trabajos y estudiando, esos momentos en los que te bajabas a por la merienda al Árbol (las berlinas), esas conversaciones, esas fiestas, esos momentos de risas, las imitaciones, los bailes, los cumpleaños,...Tantos y tantos recuerdos imborrables. 
 Cuando acabé y vi todas mis cosas en bolsas y las paredes de la habitación vacías, me sentí fatal. No quiero que esto acabe. Pero empieza el verano. Y aunque el futuro es incierto para mí, de momento no quiero pensar en él. Voy a disfrutar de mis últimos días en Salamanca. Y lo demás ya vendrá. Porque como dice mi madre: "Lo bueno está por venir". Y yo llevo mucho tiempo esperándolo.

sábado, 18 de junio de 2011

Desvaríos varios

-Y saquearemos Roma con un huracán y entenderemos que nadie va a cambiar la realidad.
-Ojos de chocolate.
-Donde estarán los besos malditos que nos dimos toda la noche de ayer, donde estarán los te quiero sinceros que se me escapaban por tu piel.
-Regresemos a la oscuridad abisal.
-Y frente a mi ventana veo caer las gotas de nieve al amanecer.
-Besar tus párpados.
-Acumular secretos, esconderlos en el vacío de nuestro recuerdo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Predecible

Odio cuando la gente que me acaba de conocer (sin saber cómo soy en realidad) se atreve a juzgarme. Esto me ha pasado toda la vida pero, con dos décadas a mi espalda, empieza a ser un fastidio. Nadie me conoce. Nadie sabe cómo soy en realidad. Ni si quiera mi madre. Sólo sabéis lo que yo quiero que sepáis. Si supieseis cómo soy en realidad no querríais estar a mi lado. Pero os voy a dejar que sigáis pensando que soy "especial", o que estoy loca, o cosas por el estilo. Así es más fácil para mí. No quiero que nadie sepa en realidad cómo soy. El mundo estaría mejor sin personas como yo. Indescifrable, no predecible. Esa sería una forma de definirme exacta. Tal vez acepte contradictoria. También me gusta. Igual me comporto de una manera diferente a la que soy para no enfrentarme a la realidad, para no madurar. Puede ser. Pero no pienso cambiar. Así duelen menos los comentarios sobre mi personalidad, porque sólo yo se que no es la verdadera.
Como canción, dejo dos, de Love of Lesbian: Mi personulidad y Universos Infinitos.
Que paséis una ¿feliz? Navidad.
Hannah >8^(

viernes, 17 de diciembre de 2010

Si me da por pensar...

El otro día, mientras estudiaba Sociología de la Educación y merendaba Oreo con Néctar de Naranja de Júver, de repente me puse a pensar en porqué las Oreo se comen de la forma que pone en la caja. Se supone que la abres, la chupas, la mojas en leche y te la comes, ¿no? A mí, sinceramente me parece una pérdida de tiempo. Me puse a probar la Oreo de esa forma y sin abrirla, chuparla, etc. Me sabían exactamente igual. No encontraba la diferencia en el sabor ni en la textura ni nada de eso. Yo tengo mi propia forma de comer Oreo. Bueno, en realidad son dos: 1-Abro la galleta, como la parte din nata y luego la que tiene nata; 2-Abro todas las galletas de la bolsita y hago una super Oreo toda de nata, que es lo rico de estas galletas. El problema viene cuando te quedan un porrón de galletas sin nada y que si te las comes te quedan todos los dientes negros, como si tuvieses caries del tamaño de Central Park. Luego todo esto lo extrapolé a la sociedad. Sigo sin entender cómo, en los anuncios de estas galletas, pueden comerlas y no quedarle ni un atisbo de ese negro pez en los dientes. A mí me resulta imposible. Luego también me dio por pensar que todo en esta vida tiene instrucciones, menos la propia vida. Hasta las galletas tienen. Pasando a otro apartado dentro del abismal mundo de la bollería industrial, me quedé pensando que las características de toda bollería que se precie son: sí el exterior es de color claro, el interior o relleno tiene que ser oscuro; si, por el contrario, el exterior es oscuro, pues el interior tiene que ser claro. Eso en circunstancias normales, porque hay veces que a los genios de este mundo les da por poner todo oscuro o todo claro.
Y todo esto lo pensé en un momentito, mientras comía una Oreo y estudiaba el tercer tema de Sociología de la Educación.
Puede parecer una soberana tontería, pero si te paras a pensarlo es verdad. Hay estereotipos hasta en la bollería e instrucciones para las cosas más sencillas. A mi sistema digestivo le va a importar una mierda si sigo las instrucciones de la galleta al comérmela, no la va a sentir más rica o menos. Hago un llamamiento a todas las empresas que se dedican a "hacernos la vida más sencilla" complicándola con pasos estúpidos: dejar de hacerlo, por favor. Ya tenemos los humanos bastantes problemas y preocupaciones como para tener que preocuparnos de que las galletas lleven instrucciones. He dicho.
Creo que voy a convertir en un hábito el poner alguna canción en cada nueva entrada....esta vez pongo una con la que me desperté el otro día ( es algo habitual en mí el despertar con una canción en la cabeza, a veces tan insólitas que me preocupa) "No controles" de Mecano. Fue influida por un programa de Buenafuente que había visto hacía unos días.
Pero esta vez voy a regalar otras dos, que estoy generosa:
"La mañana herida" de Dorian
"George" de Fuzzy White Casters
Un abrizo
Hannah! 8^)